Lo primero que hay que decir de un viaje de siete días al Caribe es lo que no conviene hacer. La región se extiende más de 4.000 kilómetros de las Bahamas a Trinidad, y las islas son países distintos, con salas de inmigración, monedas y aerolíneas distintas. La Habana-Santo Domingo son 1.300 kilómetros de vuelo sobre mar abierto, normalmente con conexión en Ciudad de Panamá o Miami. Intentar combinar dos o tres países en una semana significa pasar dos de los siete días en aeropuertos.
Elija una isla, o un grupo compacto unido por ferries. Abajo hay tres rutas que caben de verdad en siete días, cada una con un carácter distinto. Las distancias y los tiempos de traslado son los reales.
Ruta 1 — Cuba: La Habana, Viñales y Trinidad
La mejor ruta para quien busca arquitectura, música y la sensación de un sitio que funciona con su propia lógica. Todo se mueve por carretera; la red de autobuses Viazul es barata y fiable, y un taxi colectivo privado cuesta unas tres veces más y reduce el tiempo a la mitad.
- Días 1-2 — La Habana. Llegada a José Martí, 25 minutos del centro. Dedique un día entero a La Habana Vieja a pie: las cuatro plazas coloniales, el Malecón al atardecer, una cena en un paladar. El segundo día, el Museo de la Revolución y el Vedado, y por la noche son en directo en un local de barrio, no en un lobby de hotel.
- Día 3 — Viñales. Tres horas al oeste en autobús. Mogotes calizos, casas de secado de tabaco, un paseo a caballo por el valle. Alójese en una casa particular; hay cientos, y el desayuno familiar es parte del asunto.
- Día 4 — de Viñales a Trinidad. Un traslado largo, unas siete horas, casi siempre vía La Habana. Rómpalo con un taxi colectivo si el presupuesto lo permite.
- Días 5-6 — Trinidad. La ciudad colonial mejor conservada del Caribe, empedrada y lo bastante pequeña para recorrerla a pie. Playa Ancón está a doce kilómetros para una tarde de playa. Tome el tren de vapor al Valle de los Ingenios.
- Día 7 — vuelta a La Habana (cuatro o cinco horas) para el vuelo, o salida por Santa Clara, a 90 minutos, si el horario lo permite.
Orientación de presupuesto: casas de 25 a 40 euros por noche, comidas de 8 a 15 euros, autobús de 10 a 20 euros por tramo. El efectivo importa: lleve euros y cuente con que la tarjeta no sea fiable.
Ruta 2 — República Dominicana: Santo Domingo, Samaná y Las Terrenas
La ruta para un primer viaje al Caribe si quiere una ciudad de verdad, una playa de verdad y ninguna logística de ferries. Las distancias son moderadas y las carreteras, las mejores de las Antillas Mayores.
- Días 1-2 — Santo Domingo. La Zona Colonial es el asentamiento europeo habitado de forma continua más antiguo de América, y su catedral, de 1541, la más antigua del hemisferio. Dos días es lo justo: uno para la Zona a pie y otro para el Museo de las Casas Reales, el Alcázar de Colón y una noche de merengue en la calle El Conde. Pruebe la bandera —arroz, habichuelas, carne guisada— en un comedor y no en el bufé del hotel.
- Día 3 — al norte, a Samaná. Dos horas y media o tres por la Autopista del Nordeste, uno de los trayectos más cómodos de la región. Alquile coche; hay guaguas, pero le costarán media jornada.
- Días 4-5 — Las Terrenas y El Limón. Playas largas abiertas al Atlántico, una escena gastronómica franco-italiana y el salto de El Limón a 40 minutos hacia el interior. Si viaja entre mediados de enero y mediados de marzo, reserve una salida a ver ballenas jorobadas en la bahía de Samaná: allí invernan unas 2.000 y es uno de los avistamientos más fiables del mundo.
- Día 6 — parque nacional Los Haitises. Un día en barco entre manglares, mogotes kársticos y cuevas con petroglifos taínos. Sale de Samaná o de Sabana de la Mar.
- Día 7 — regreso. Tres horas hasta Santo Domingo, o salida por Samaná El Catey, a 40 minutos de Las Terrenas, con conexiones directas a Europa en temporada.
Orientación de presupuesto: hoteles de gama media de 60 a 110 euros, coche de alquiler de 45 a 60 euros al día, cena de 15 a 25 euros. El peso es la moneda de trabajo; se aceptan dólares, pero a mal cambio.
Ruta 3 — las Granadinas en ferry
La ruta para navegantes, buceadores y quien quiera islas pequeñas sin fletar un velero. San Vicente y las Granadinas es un solo país, así que no hay inmigración entre paradas, y el barco correo y los ferries hacen el trabajo.
- Día 1 — llegada a San Vicente por el aeropuerto de Argyle. Noche en Kingstown; visite el jardín botánico, fundado en 1765 y el más antiguo del hemisferio occidental.
- Días 2-3 — Bequia. Una hora en ferry desde Kingstown, con varias salidas diarias. Port Elizabeth, el paseo hasta la playa Princess Margaret y una tradición de construcción de barcos aún viva en Paget Farm. La más fácil de disfrutar de las Granadinas.
- Días 4-5 — Union Island o Mayreau. Dos o tres horas más al sur en ferry. Union tiene kitesurf en Clifton y la subida al monte Taboi; Mayreau tiene 300 habitantes y uno de los mejores fondeaderos del Caribe en Salt Whistle Bay.
- Día 6 — los Tobago Cays. Barco de un día desde Union a un parque marino de cinco islas deshabitadas dentro de un arrecife en herradura. El mejor esnórquel de la ruta, con tortugas verdes casi garantizadas.
- Día 7 — vuelta al norte. Ferry a Kingstown, o un salto corto en avión interinsular si va justo de tiempo.
Orientación de presupuesto: casas de huéspedes de 50 a 90 euros, tramo de ferry de 10 a 25 euros, barco de día de 60 a 90 euros por persona. Consulte el horario de ferries antes de fijar nada: en los tramos del sur las salidas bajan a unas pocas por semana, y en esta ruta la limitación es el horario, no la distancia.
Cómo elegir
Cuba da lo máximo por lo mínimo y la sensación más fuerte de un lugar con su propia lógica, a cambio de conectividad irregular y traslados largos por carretera. La República Dominicana es la más fácil de organizar y la mejor mezcla de ciudad, playa y naturaleza en una semana. Las Granadinas son las más bellas y las más restrictivas: todo depende de un horario de barcos.
Cualquiera que elija, deje un día sin planificar. El Caribe funciona con el tiempo y los horarios de los barcos, y una semana sin holgura se convierte en una semana de recolocar planes.